16 de julio de 2008

DERECHO A LA IDENTIDAD

Tonatiúh espera el reconocimiento de su nombre indígena. El caso llegó a la justicia y será presentado en el INADI. El niño, nacido en Jujuy, no pudo ser aún inscripto debido a una resolución del Registro Civil que deniega la posibilidad de registrar su nombre, una expresión de origen azteca que significa dios del sol. Como consecuencia de esto, el niño no puede regresar a Venezuela junto a su madre que debe cumplir con sus obligaciones laborales.

San Salvador de Jujuy, 14 de mayo de 2008 (Agenda Pública) Daniela Pantoja -médica jujeña egresada de la Universidad de La Habana, con actual residencia en Venezuela- regresó a su provincia natal para dar a luz a su hijo y como una forma de honrar a los ancestros del padre del niño quiso registrar al pequeño con el nombre Tonatiúh, una voz azteca que remite al dios del sol. Esto le significó iniciar una serie de trámites en el Registro Civil para tratar que aceptaran el nombre, lo que finalmente no pudo concretarse. Ocurre que el organismo emitió una Resolución denegando la petición. Hoy Tonatiúh no tiene existencia civil, ha sido privado del derecho a la identidad y al nombre, una situación que lo pone en situación de riesgo porque le impide el ejercicio al resto de derechos como el acceso a la salud pública.
El caso llegó a justicia y quedó radicado el viernes pasado en la Juzgado Civil y Comercial de Primera Instancia, Secretaría 3, además será presentado ante el INADI.

LA HISTORIA

La mamá de Tonatiúh –Daniela Pantoja- es una joven jujeña de 28 años. Cuando concluyó sus estudios de medicina se radicó en Venezuela donde integra misiones internacionalistas que asisten a poblaciones en situaciones de riesgo. De su unión con Jesús Dietmar Hernández nació el 16 de febrero pasado en San Salvador de Jujuy el pequeño que cumplirá tres meses y no sólo no puede acceder a su identidad civil, sino que además está imposibilitado de regresar con su madre a Venezuela, donde le aguardan las obligaciones laborales.
Daniela decidió volver a Jujuy en octubre de 2007 para aguardar el nacimiento de su hijo, a quien resolvió llamar Tonatiúh un nombre azteca que es parte de la memoria histórica paterna del niño y a través del cual la familia busca recuperar su identidad cultural. La familia del padre del niño es originaria del pueblo de Macuro, Estado de Sucre (Venezuela) y tiene raíces indígenas, por ello la nominación del pequeño como Tonatiúh adquiere particular relevancia.
Cuando la mamá se presentó ante el Registro Civil para cumplir con su obligación de registrar al niño le fue denegado el nombre. Ante esta situación presentó por escrito la justificación histórica, cultural y familiar del nombre, pero el organismo finalmente emitió una Resolución ratificando la negativa inicial de inscripción de Tonatiúh.


EL NOMBRE EN CUESTION
En la mitología azteca Tonatiúh (de origen náhuatl) era el dios del sol. El pueblo azteca lo consideró como el líder del cielo. También fue conocido como el quinto sol, debido a que los aztecas creían que asumió el control cuando el cuarto sol fue expulsado del cielo. De acuerdo a su cosmología, cada sol era un dios con su propia era cósmica y según los aztecas ellos aún se encontraban en la era de Tonatiúh.
El calendario azteca o piedra del Sol, es el monolito más antiguo que se conserva de la cultura prehispánica. Se cree que fue esculpido alrededor 1479. Es un monolito circular con cuatro círculos concéntricos. En el centro se distingue, justamente, el rostro de Tonatiúh (Dios Sol), adornado con Jade y sosteniendo un cuchillo en la boca..
“Tonatiuh, el Logos o Demiurgo creador del universo, con su lengua triangular de fuego, es el niño de oro de la alquimia sexual, el sol espiritual de la media noche, el águila que asciende, el resplandeciente dragón de sabiduría y se representa por el brillante astro que nos da vida, luz y calor. Decorado da la manera náhuatl aparece glorioso en el centro de la gran piedra solar”, refiere Samuel Aun Weor en “ Doctrina Secreta de Anahuac”.

JUSTIFICACION JURIDICA

El patrocinante de la madre de Tonatiúh, Dr. Pablo Pelazzo, presentó en el Juzgado Civil Comercial Nro 1, Secretaría 3, un recurso de apelación en contra de la Resolución 218 de la Dirección de Registro Civil que rechazó el nombre Tonatiúh.
El Dr. Pelazzo indicó que apeló la Resolución porque no se funda en el derecho vigente y cuestionó al Registro Civil que –interpretó- “hizo un ejercicio abusivo de su función, al arrogarse la facultad de interpretar la ley caprichosamente”.
Explicó el Dr. Pelazo que en la ley 18.248 conocida como Ley del nombre, una modificatoria incorporó el art. 3 Bis, que señala: “Podrán inscribirse nombres aborígenes o derivados de voces aborígenes autóctonas y latinoamericanas, que no contraríen lo dispuesto por el art. 3, inciso quinto, parte final..”
El abogado refirió que esta norma “no dice que utilizar un nombre indígena sea una excepción reconocida para descendientes de pueblos originarios, tampoco dice que los nombres deban corresponder a culturas de esta región, sino de Latinoamérica, de manera que debería aceptarse el nombre sin más explicaciones que las efectuadas por la madre del niño”.
“Con el art. 3 bis de la Ley 18248, estamos frente a una norma clara, que no plantea excepciones, en todo caso amplía la cantidad de nombres de posible inscripción. Resulta clara la deficiente interpretación de la ley que realiza el Director del Registro Civil, Daniel Ferreira, entendemos, motivado por un sentimiento discriminatorio respecto de los nombres aborígenes”, acotó el Dr. Pablo Pelazzo.
Al negársele la inscripción del nombre se ha contrariado también la Convención del Derecho del Niño, cuyo art. 7 dice que “el niño será inscripto inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde que nace a un nombre, a adquirir nacionalidad”.
El abogado anunció que el caso, además de tramitarse judicialmente, será presentado ante el Instituto Nacional de Lucha contra la Discriminación, la Xenofobia y Racismo, porque la madre no sólo ha dado cuenta de una situación lesiva jurídicamente, sino que además se ha sentido discriminada por el Director del Registro Civil, quien cuestionó su decisión, entre otros argumentos, señalando que “los indios están muertos”.

LA PREOCUPACION DE DANIELA

“El arte de gobernar, es el arte de tramar una legalidad para hacer nacer a una persona que pueda subjetivarse y hacer que la vida pueda transcurrir.... y la familia es el ámbito donde se desarrolla el ser hablante y desempeña un papel primordial en la transmisión de la cultura” expresa Daniela Pantoja al explicar su decisión de que su hijo quede registrado de la manera como la familia ha decidido nombrarlo.
“Es insólita esta situación, sobre todo por los avances producidos en materia de reconocimiento de derechos indígenas y la recuperación de la herencia cultural de los pueblos originarios” agregó y señaló que con “todo esto ha puesto a mi hijo en riesgo y le ha conculcado otros derechos, porque nos resulta difícil acceder a los servicios de salud pública sino tengo la documentación”.
Finalmente Pantoja abogó por una pronta resolución del caso para que pueda volver junto al niño a Venezuela, donde debe reincorporarse a su trabajo.