1 de agosto de 2008

DERECHO A LA EDUCACION: LOS NIÑOS DE LIVIARA, DISCRIMINADOS


San Salvador de Jujuy, 1 de agosto de 2008 (Agenda Pública) La comunidad de Liviara –Departamento de Rinconada- anunció que a partir del lunes tomarán la Escuela Nro 197 “Bonifacio Palacios”, en protesta por la falta de servicios básicos para el funcionamiento de la unidad educativa y la discriminación con la que el Estado trata a los niños de esta región.

El Presidente de la Cooperadora del establecimiento, Santos Eugenio Trejo y el segundo comunero Hugo Reynaldo Martínez, precisaron que la escuela se quedó sin el servicio de comedor porque la cocinera no puede continuar prestando servicios en el estado de precariedad laboral actual. Explicaron que la persona que atiende la cocina, trabajó durante muchos años ad honorem y en los últimos años accedió a un plan social, pero el 28 de julio último renunció a esa labor, atendiendo la falta de reconocimiento al trabajo que efectúa como contraparte del plan.
Los padres –remitieron recientemente una nota al Supervisor Zonal Región I, Benigno Gómez- donde expresaron su malestar porque la escuela carece de “personal activo titular para el comedor escolar”, demanda que vienen efectuando desde el año 2000, sin encontrar respuesta alguna.
Con el alejamiento de la cocinera se suspendió el servicio alimentario que se brindaba a los niños de la escuela de Liviara.
Además, los padres observaron que “la escuela cuenta con una sola persona titular en calidad de portero, lo que hace dificultoso llevar a cabo las tareas de mantenimiento e higiene del establecimiento. “Como padres vemos que no pueden efectuarse los trabajos de limpieza suficientes, por eso solicitamos que se aumente el personal”, agregaron.
El Presidente de la Cooperadora Santos Eugenio Trejo y el segundo comunero, Hugo Reynaldo Martínez, anunciaron que desde el lunes tomarán la escuela por tiempo indeterminado y de no obtener respuestas de las autoridades provinciales, procederán a efectuar un corte de ruta, en algún punto neurálgico de las vías de comunicación de la Puna.
Trejo y Sajama, además denunciaron que el servicio educativo se ve resentido por diversas circunstancias, entre otras, la falta de calefacción de la escuela en una zona que registra temperaturas de hasta 20 grados bajo cero. Además no cuentan con merienda seca y por otra parte -lo que consideraron más grave aún- “los docentes prestan servicios en forma irregular, se registran inasistencias o el inicio de actividades a deshora o inclusive en algunas oportunidades recién el martes o miércoles están llegando los docentes a dar clases”. Todo esto hace que “nuestros niños tengan una educación deficiente que los pone en una situación de desigualdad respecto de otros niños y les dificulta las posibilidades de inserción en los niveles educativos superiores”.
Asimismo indicaron que “en el mes de abril presentamos una nota para el aumento de la cuota de comedor escolar” situación que hasta ahora no ha tenido respuestas de las autoridades.
Los dirigentes precisaron que se entrevistaron este viernes, 1 de agosto, con la Secretaria de Gestión Educativa, Prof. Patricia Di Lella de Pasquini, a quien le plantearon las preocupaciones de los padres de la comunidad de Liviara. En ese marco, la funcionaria les señaló el desconocimiento respecto a la problemática planteada, que no fue informada por las autoridades educativas de Abra Pampa o La Quiaca y afirmó que no existen posibilidades de solucionar el tema de personal de servicios.
La Escuela de Liviara –que brinda actualmente educación de nivel primario a 20 niños de esa pequeña comunidad- fue construida con recursos propios de la comunidad y los aportes de una fundación. “El Estado sólo aporta los sueldos de los tres docentes y un portero, y todas las mejoras que se han efectuado han sido producto del propio esfuerzo de los miembros de la comunidad”, agregaron Trejo y Sajama,
Finalmente los dirigentes afirmaron: “Nos sentimos discriminados, porque no se atiende a estas escuelas con la misma dedicación con la que se trata a las escuelas urbanas. Nuestros niños no sólo reciben un servicio educativo precario, sino que además no cuentan con materias especiales como música, actividades prácticas, inglés, informática, etc. Todo esto nos hace pensar que el Estado menosprecia a nuestros niños y realiza una valoración diferente según los lugares donde viven, con lo cual, entendemos, incumple una obligación elemental y viola el principio de igualdad ante la ley” resaltaron.