16 de julio de 2008

El DOCUMENTAL COMO EXPRESION DE RESISTENCIA

El realizador Miguel Angel Pereira en una charla con los públicos de cine

San Salvador de Jujuy 11 de mayo de 2008 (Agenda Pública).
El sábado 10 de mayo, a las 17:00, en el Teatro de la Vuelta del Siglo –Senador Pérez 178- se desarrolló una charla abierta a la comunidad con el cineasta Miguel Angel Pereira, quien dialogó con el público sobre la importancia del cine como herramienta de transformación social y sobre todo se centró en el potencial del género documental como práctica de resistencia.

La charla fue una instancia abierta del Seminario sobre Cine Documental que se desarrolló en el marco del Programa de Formación de Gestores Culturales impulsado por el Grupo Arte y Transformación Social y Avina. Vale señalar que integran este Grupo el Teatro de la Vuelta del Siglo, La Gacetilla, Fundación Recrear, y el Instituto Nacional de Teatro

El objetivo del encuentro fue generar un espacio de intercambio con los públicos de cine y al mismo tiempo recuperar espectadores y revalorizar la práctica de ver cine, como una posibilidad de encuentro, intercambio y reflexión.

EL DOCUMENTAL: UNA EXPRESION DEL CINE EN RECUPERACION

El realizador Miguel Angel Pereira señaló que “el cine es una herramienta para transformar la sociedad” y rescató particularmente el valor del cine documental como una herramienta que les permite a la sociedad relatar su historia, problematizar su presente y abordar cuestiones que tienen que ver con la vida de los pueblos.
Cabe indicar que durante el desarrollo del Seminario de Cine Documental, Pereira debatió con los asistentes sobre diversos aspectos del cine actual y proyectó una serie de documentales de países en vías de desarrollo o con problemáticas sociales y políticas endémicas.

Pereira observó que “existe una necesidad de revincularse con el cine como una práctica social y cultural”. y apuntÓ que “el cine fue perdiendo espectadores por el avance de otras tecnologías que hicieron que la gente se quede en su casa a ver una película por TV, video o DVD. Con esto se perdió todo el ritual que implicaba ir al cine”. En este sentido expresó que “ir al cine es un hecho sociocultural y político, porque implica ver junto a otros un producto que generalmente después es compartido, debatido, reflexionado”.

“El hábito del cine que existía antes implicaba asistir a una función junto a otras personas, con las cuales se compartía después un espacio de polémica, de intercambio y eso era un hecho transformador”, recalcó.

El realizador hizo hincapié en el género documental porque considera “que en las provincias como Jujuy es más asequible plantearse este cine, que el cine de ficción que es mucho más difícil en términos económicos”.

Puso de relieve el cineasta que “el documental alcanzó su mayoría de edad, hoy puede ubicarse junto al lado del cine de ficción y puede competir en los festivales de cine con una buena performance”. Observó que “el reposicionamiento del documental a nivel internacional se dio con las producciones del estadounidense Michael Moore conocido por su postura progresista y su visión crítica hacia la globalización, las grandes corporaciones, la violencia armada, la invasión a Iraq y las políticas del gobierno de George W. Bush.

Con Moore el documental logró posicionarse en los Festivales más importantes como el de Cannes y estuvo nominado para los Premios Oscar, dijo Pereira y acotó que además la circulación del documental “ha generado circuitos como festivales alternativos y encuentros promovidos por asociaciones o grupos de documentalistas que han favorecido su circulación en nuevos espacios”.

Apreció Miguel Angel Pereira que “el documental es un cine de resistencia, es una manera a través de la cual los pueblos del Tercer Mundo expresan su visión sobre situaciones que le preocupan, problemáticas, políticas, económicas, sociales, culturales, etc”.

Consideró Pereira que “el documental no tiene que hacerle frente a la gran maquinaria de Hollywood, donde el cine es concebido como un hecho económico industrial. Es en vano competir contra eso, es una guerra inútil, en cambio creo que el documental tiene que ir encontrando otros canales. De hecho esto está ocurriendo, cada vez hay más gente que ve cine documental, un cine que antes estaba reservado a una elite intelectual o política”.

“Lo importante del cine documental –afirmó- no es que sea masivo, sino que circule, que encuentre espacios para crecer y para satisfacer a un espectador que no es el que piensa la gran industria del cine que se dirige a una población de entre 12 y 17 años”.

EL CINE CLUB: UN AULA PARA RECREAR

Miguel Angel Pereira observó que la iniciativa del Grupo Arte y transformación Social para la formación de gestores culturales, es un emprendimiento positivo que puede ayudar a que se recuperen prácticas como el cine y en tal sentido indicó que existe una demanda de espacios como los cine clubs donde se aprendìa a ver cine y donde se accedía a una diversidad de producciones, que no estaba limitada por los cánones que impone Hollywood.

“Recrear experiencias como los cine club creo sería una manera de volver a abrir un aula para que la gente reaprenda el hábito de ver otro cine, sino estamos condenados a consumir un tipo de cine y entender un cine con una dinámica y un contenido que se repite siempre, que es parecido y que no nos ayuda a pensarnos como sociedad”, agregó.

Finalmente expresó Miguel Angel Pereira que “la riqueza del cine documental está en su capacidad de ayudar a pensar la historia, de ayudar a analizar la realidad social, los problemas más locales, más próximos y de generar un espectador reflexivo, capaz de discernir. Un hecho que anida un potencial de cambio social y cultural”.


Por entrevistas o contactos dirigirse a:
Miguel Angel Pereira 0388 155835381
Iliana Prieto (Coordinadota Técnica del Programa de Formación de Gestores Culturales) Tel. 0388 155842630