2 de noviembre de 2008

JORGE GRONDA: UN BANCO PARA FINANCIAR PRACTICAS MEDICAS

San Salvador de Jujuy, 2 de noviembre de 2008.- (Agenda Pública).- El médico ginecólogo y emprendedor social, Jorge Gronda, anunció la creación en Jujuy de un banco para financiar prácticas médicas.
Este banco vendría a institucionalizar lo que en la práctica ya se hace en SER-CEGIN, la empresa modelo creada por Gronda y que el 24 de setiembre pasado, en la sede de Naciones Unidas, recibió el Premio Mundial Empresarial y de Desarrollo junto a nueve compañías elegidas en todo el mundo por colaborar con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

"Vamos a hacer un banco de la salud porque la gente nos empezó a pedir eso. La gente nos pide créditos para operarse. Nosotros arreglamos precios en inmejorables condiciones y es un sistema que está funcionando", sostuvo Gronda, añadiendo que en SER ya existe un sistema de microcréditos para cirugías. "Cuando el paciente exige mayor complejidad, negociamos el precio con los sanatorios y le damos un crédito al paciente para que se opere y luego le devuelva el crédito al sistema", señaló Gronda.

Añadió que la idea del nuevo banco es lograr un acceso fácil al crédito, que el paciente pueda pagar una intervención quirúrgica "a un precio justo" y devolver el dinero con un mínimo interés para mantener el sistema.

Gronda reveló que, para hacer posible este proyecto, está estudiando una alianza empresarial con un banco muy importante de microcréditos del Perú. "Buscamos un socio estratégico. Estamos dialogando con distintos actores, porque se dieron cuenta de que lo que estamos haciendo tiene un impacto social muy alto y además representa un negocio sustentable", destacó.

El médico dijo que el secreto del éxito de este sistema -que se aplica en Jujuy para 30.000 socios de Ser-Cegin- "tiene que ver con la escala. Esto funciona cuando hay una gran masa de socios, porque se puede manejar mejor el tema de los intereses. Obviamente, acá la misión es brindar salud, no ganar dinero. Si esa fuera la intención, pondríamos un banco tradicional", aclaró.

Consultado por qué emprendió conversaciones con un banco extranjero y no uno argentino, Gronda dijo que "no hay en la Argentina una estructura de microfinanzas fuerte que entienda la lógica de trabajar con los pobres. Los bancos y financieras que hay en el país tienen como único fin el lucro y poseen intereses muy caros. Además, no entienden a los pobres, ya que los bancos que hay trabajan con gente incluida en el sistema: exigen recibo de sueldo para asegurarse el pago. Pero nosotros trabajamos con gente que no tiene nada y por eso debemos juntarnos con entidades que tengan experiencia y, sobre todo, los mismos valores y la visión que nosotros", afirmó.

Aplicar el sistema en otros lugares

El ginecólogo admite que el premio de la ONU hizo que se abriesen varias puertas, sobre todo, en el exterior. "A raíz de ello, aparecieron una serie de posibilidades para ver cómo se puede socializar este sistema y aplicarlo en otras regiones. Yo, personalmente, sueño con Latinoamérica y que este sistema sirva para mucha gente", sostuvo.

Consultado sobre los lugares donde podría replicarse la experiencia realizada en Jujuy, comentó que, según las conversaciones que se están teniendo, el nuevo sistema se podría aplicar en Perú, Brasil y en Bolivia, "donde ya me lo pidieron", dijo, añadiendo que una de las posibilidades para que este sistema se pueda "exportar" es a través de la figura de "franquicia social", un tema que aún se encuentra en estudio.

"Pero como aún no está completamente sólido en Jujuy, quiero desarrollar aquí el sistema un año más, logrando que no tenga ninguna fisura", aclaró.


Cómo funciona SER- CEGIN

La forma de acceder a este particular sistema de salud es acercándose a alguno de los centros, asociarse y pagar 10 pesos anuales. Se recibe una tarjeta plástica y a partir de allí se puede hacer uso de prestaciones en Ginecología. Según Gronda, "el 99 % de los problemas ginecológicos se solucionan en el consultorio y en el quirófano ambulatorio que tenemos".

Para cirugías, existe un sistema de microcréditos. "Cuando el paciente exige mayor complejidad, negociamos el precio con los sanatorios y le damos un crédito al paciente para que se opere y luego le devuelva el crédito al sistema", señaló.

Con la tarjeta, el socio accede a una consulta médica ($ 15), una ecografía ($ 35), un Papanicolaou ($ 30) o una cirugía de prevención (hasta $ 300), es decir por la mitad del precio de la atención privada o incluso menos.

De todos modos, Gronda explicó que "para cada prestación, se acuerda el pago. Nosotros buscamos el precio justo para que la gente pueda entrar, para que el sistema sea sustentable, es decir que se gane dinero y que la gente se pueda curar", aunque aclaró que "la tarjeta es muy elástica: si dejan de pagar un año, una vez que la persona vuelve no se le devenga deuda hacia atrás, sino para adelante. Nunca les cerramos las puertas", enfatizó.

El sistema es sustentable "porque trabajamos 12 horas por día, haciendo 100 ecografías por día y eso a fin de mes es mucho dinero. Un equipo se paga en un mes, después trabaja 10 años, por lo se amortiza y además genera recursos que se reparten en forma justa entre los médicos. Así, el sistema funciona", resaltó. Agregó que en el sistema se operan 500 mujeres al año en prevención del cáncer de cuello uterino; se realizan 46.000 estudios al año y se atienden 24.000 pacientes en el mismo período de tiempo.

Informó que actualmente existen 30.000 socios que aportan al sistema, pero esta cifra se amplía ya que los beneficios se extienden a todo el núcleo familiar. Esta experiencia, que comenzó con atención ginecológica, se abrió también a los pacientes varones, ya que hubo profesionales que propusieron atención de clínica médica.
El proyecto, según comentó, genera trabajo para 50 personas, entre profesionales, técnicos, ocho secretarias y cuatro personas encargadas de la limpieza.

Una de las particularidades de este sistema es que los socios no son exclusivamente de la provincia de Jujuy. "Hay gente de Bolivia, indocumentada, que es socia. No nos fijamos en cuestiones de raza, sexo, religión ni nacionalidad. Por eso hay mucha gente de Bolivia indocumentada; porque tienen el mismo derecho a la salud que un argentino. Personalmente, no creo en las fronteras", aclaró, para manifestar finalmente que los profesionales que lo acompañan están empapados de los mismos valores humanitarios que lo mueven a él.